El uso de las sujeciones físicas en el cuidado de personas mayores, método a erradicar

PERSONAS-MAYORES-SUJECIONES.jpg

En España el uso de sujeciones físicas en mayores y dependientes está cerca del 40%, siendo el país occidental que más usa las ataduras para sujetar al paciente mayor. Es importante acabar con los falsos mitos en el cuidado de las personas mayores, ya que no reducen las caídas, y, en cambio, suponen una merma en la calidad asistencial que reciben.

Falta de valoración hacia las personas mayores

El problema que existe en la sociedad, es una falta de sensibilidad y valoración de las personas mayores y las personas dependientes. Nos encontramos en una sociedad en la que en general, a las personas mayores y dependientes se las ve de manera peyorativa, como un coste o un gasto y esto hace que no les atendamos suficientemente, e incluso seamos negligentes. Por ello, es necesaria una transformación profunda en la cultura de trabajo de las instituciones sociosanitarias, en los roles de los profesionales y en el proceso de toma de decisiones, hay que remodelar la cultura para prestar atención a las necesidades de la persona.

La formación de los profesionales sanitarios, la clave

Nosotros siempre hemos querido ir un paso más allá para que nuestros profesionales estén formados en aspectos técnicos y emocionales. Caminamos hacia el bienestar pleno de la persona atendida.

El déficit no lo tiene el paciente, son los equipos y las instituciones

Antonio Burgueño, director técnico del programa Desatar al Anciano y al Enfermo de Alzehimer de la Confederación Estatal de Organizaciones de Mayores (Ceoma), considera que es una práctica que no sirve lo que teóricamente persigue, ya que según este experto las ataduras no reducen las caídas, y, en cambio, suponen una merma en la calidad asistencial que reciben.

El uso de las sujeciones es “una práctica muy común”, afirma Burgueño, pero desde un punto de vista técnico-asistencial, es “fácil y cortoplacista”. Es necesario “romper con el mito de que las sujeciones evitan las caídas” porque además de no evitarlas, no tenemos en cuenta otras áreas con las que se puede mejorar la calidad de vida de las personas mayores”.

Admite que puede haber casos esporádicos (un paciente que tiene un brote de agresividad contra otros residentes o contra sí mismo) que pueden justificar el uso puntual de estas técnicas. Sin embargo, considera que el uso continuado atenta contra la dignidad de los pacientes y  puede causar grandes problemas físicos y psicológicos.

Hay que cambiar la cultura del cuidado y acabar con los mitos

Ventajas de quitar las sujeciones

-Produce un efecto positivo sobre la salud física y mental de los pacientes.

-Además de ponerlos en el centro del sistema, prioriza el bienestar de los trabajadores sanitarios, lo que está redundando en reducir el estrés de los trabajadores, humaniza la relación con la familia del paciente y mejora el clima de trabajo.

Inconvenientes que producen las sujeciones

-Estas prácticas favorecen la aparición de úlceras de presión, infecciones (sobre todo respiratorias y de orina), incontinencias, disminución del apetito (y la consecuente desnutrición) y pérdida de tono muscular. Y, en el plano psicológico, de apatía, ira, vergüenza, depresión, aislamiento, miedo o pánico.

No evitan las caídas. Después de tres o cuatro meses de inmovilidad las personas son incapaces de mantenerse en pie, y eso sí que es un peligro.

No corrigen problemas de conducta. Las personas se irritan y se deprimen. En casos extremos, ha habido fallos cardiovasculares por la tensión a la que se somete al paciente cuando hace el esfuerzo por desatarse.

En Asistia ofrecemos una ayuda totalmente individualizada, con el personal altamente cualificado, fomentando la intimidad, la dignidad y el respeto a las personas dependientes.

FOTO: PIXABAY

Deja una respuesta