Consejos para cuidar a nuestros mayores en invierno

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Sí, ya sabemos que en nuestra tierra no sufrimos la temperaturas extremas que tienen en la península, sin embargo, sí es cierto que soportamos muchos cambios de humedad y sensación térmica del día a la noche. Es por ello, que te vamos a dar una serie de consejos para cuidar a nuestros mayores, teniendo en cuenta nuestro clima.

Consejos para cuidar a nuestros mayores en invierno

Esa típica frase que nos decimos en esta época invernal “cuidado que por la noche refresca” es muy cierta y a pesar de que no sufrimos grandes bajadas de temperaturas, sí es verdad que la sensación térmica disminuye bastante y la humedad nos afecta. Te vamos a dar algunos consejos para que los apliques con tus mayores y evitemos un resfriado o la gripe y, por supuesto, también te los puedes aplicar a ti.

La vestimenta fuera de casa

-Si vas a dar un paseo con tu abuelo o abuela por la noche, al contrario de lo que se piensa en ocasiones, es mejor ponerle varias capas de ropa fina que una capa gruesa, ya que estas capas forman cámaras de aire aislante entre ellas.

– Hay que tener cuidado de proteger las zonas de nuestro cuerpo donde se pierde mucho calor, como puede ser la cabeza. Para ello recomendamos utilizar gorros que tapen las orejas.

– Por supuesto, el uso de un pañuelo en el cuello es fundamental.

– En cuanto al calzado, nuestros mayores deben utilizar zapatos cómodos preparados para la humedad o por si llueve, de forma que evitemos caídas.

La vestimenta en casa

– Lo recomendable es llevar prendas sueltas, ligeras, calientes e impermeables, nunca ropa apretada, pues dificulta la circulación.

El frío frena la circulación de la sangre y pone en peligro a personas que sufren isquemias y otros problemas de corazón o que tienen menos riego sanguíneo en sus extremidades. En casa, no aplicar calor directo a los pies y piernas. Intentar que las manos no estén en contacto con el agua fría, utilizar guantes de goma.

Los músculos se contraen con el frío porque nuestro cuerpo sufre un descenso térmico que, en muchas ocasiones, hace que suframos contracturas y dolores musculares. Es entonces cuando el organismo echa mano de sus reservas de energía, respondiendo con un encogimiento del cuerpo para preservar el calor.

No renunciemos a pasear

– Como te habíamos dicho antes, abriga bien a tus mayores antes de salir, pero no renuncies a su actividad física por miedo a un resfriado. Como se suele decir, en ocasiones es peor el remedio que la enfermedad, pues los músculos corren el riesgo de entumecerse. Las articulaciones y los músculos que no se trabajan se endurecen y pueden conducir a una torpeza de difícil recuperación.

– Tenemos que intentar que nuestros mayores paseen diariamente, por terreno llano en la medida de lo posible y con un calzado cómodo y antideslizante.

La dieta

-En la época de frío se debe realizar una dieta que favorezca la producción de energía calórica, aumentando la ingesta de carbohidratos (arroz, pasta, legumbres), sin olvidar los alimentos con elevado contenido proteico (carnes y pescado azul).

-También es muy recomendable tomar a lo largo del día y antes de acostarse una taza de bebida caliente, ya sea sopa, cacao o té, por ejemplo.

Por supuesto, no debemos olvidar la ingesta de líquido suficiente (agua, infusiones o zumos) y evitar el consumo de alcohol.

Estos son solo algunos de los consejos que puedes incorporar en esta época invernal, aunque tengamos la suerte de disfrutar de un clima espectacular.

Fuente: ayudadomicilio-pgv.es y sanitas.es

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