¿Qué hacemos después del cole?

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Muchas son las familias que se preguntan qué pueden hacer los pequeños y pequeñas una vez ha terminado la jornada escolar diaria.

En la actualidad,unos optan por lo que se ha vuelto cada vez más habitual,que en este tiempo libre el compañero de juegos que acompaña a los más pequeños de la casa sea un aparato electrónico: una tablet, un ordenador, consolas… Sin embargo, si no se hace un buen uso y no se establecen normas y horarios, son varios los inconvenientes que pueden surgir en el desarrollo infantil; como por ejemplo, el sedentarismo que se instalará en la vida de la niña o el niño desde muy temprano si no se actúa ante ello.

La cara opuesta al entretenimiento electrónico y, muchas veces, creyendo que de esta manera se profundizará e interiorizará de manera más óptima lo aprendido en clase, está el exceso de tareas y ejercicios que la familia crea como refuerzo escolar y que, en ocasiones, se suman a los deberes que ya desde el centro escolar envía el profesorado. Creer que de esta manera se aprende mejor y más rápido es una idea errónea ya que el niño y la niña crea rechazo hacia el aprendizaje; a falta de motivación e interés no será extraño ver como se oponen a este tipo de actividades y cómo, si se les impone como obligación, las realizarán de manera mecanizada, sin pensar realmente en la propia tarea.

Como alternativa a los casos expuestos, te ofrecemos actividades variadas y ricas en estímulos a realizar en este tiempo libre que, además de aumentar las experiencias y vivencias del menor, serán herramientas que potencien su creatividad, imaginación, comunicación…, todas ellas adaptadas a la edad, los gustos y los intereses del propio niño y niña; ¿te animas a realizarlas?

La primera opción es dar un paseo, a media tarde, a la playa, donde pueda jugar y experimentar con el tacto de la arena e imaginar situaciones y lugares creados por sí mismos, en un ambiente tan relajado como puede ser éste, con el sonido del mar resulta muy beneficioso, tanto para los más pequeños como para los mayores. Esto les permitirá tomar un respiro de la rutina diaria a la vez que ven cómo disfruta su hijo, hija, nieta, sobrino… en este entorno. Aunqueesta idea suena tentadora, es probable que no nos quede accesible ninguna playa, en cuyo caso podemos cambiar esta actividad por una salida al parque, donde podrán relacionarse con sus iguales, practicar algún deporte de interés o aprender a realizarlo, como montar en bicicleta, utilizar patines…

Otra opción puede ser hacer manualidades con elementos reciclados que podemos encontrar por casa.Es un ejercicio que ayudará a nuestro hijo o hija a fomentar la creatividad, la psicomotricidad fina, imaginación… ¿Qué hacer? ¡Te damos una idea muy sencilla!

  1. Con un cartón de huevos, cortaremos una fila de los mismos con tantos “huequitos” o “montañitas” como queramos que tenga nuestro gusano.
  2. Con ayuda de un pincel con el que la niña o el niño se sienta cómodo al sujetarlo y con un poco de pintura acrílica, daremos color a nuestro gusano.
  3. Podemos utilizar dos pequeñas lentejas, purpurina, botones… cualquier elemento que veamos por casa con el que caracterizaremos a nuestro animal, ¡deja que tu imaginación vuele!
  4. Por último… ¡no olvides ponerle nombre a tu gusano!

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    Y si queremos acompañar a nuestro estupendo gusano, con elementos sencillos como un poco de gomaeva y unos ojos móviles podemos dar vida, si así lo preferimos, a nuestra amiga ¡la tortuga!b2ap3_thumbnail_Imagen-2_20170929-100433_1.jpg    b2ap3_thumbnail_Imagen-3_20170929-100435_1.jpg

    ¿Qué tal si ahora creamos un cuento con nuestros nuevos amiguitos?

 

 

 

 

Jacqueline Alemán Rodríguez

Graduada en Magisterio en Educación Infantil

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